
Los datos de coyuntura turística hotelera publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el cierre de 2025 ofrecen una lectura dual sobre la salud del sector en la provincia de Málaga. Si bien el acumulado anual confirma la hegemonía del turismo internacional como motor estructural, el mes de diciembre ha sorprendido con una vigorosa reactivación del mercado doméstico, rompiendo la tendencia de contracción observada en los trimestres previos.
⇒⇒⇒Acceso a Informe de Síntesis actualizado «Claves Provinciales» (archivo pdf)
Diciembre de 2025 se ha comportado como un mes de clara expansión. Los hoteles de la provincia alojaron a un total de 329.153 viajeros, lo que representa un crecimiento interanual del 12,7%. Sin embargo, lo más relevante de este periodo no es solo el volumen, sino la composición del mismo. Aunque el turismo extranjero mantiene su liderazgo con 188.784 visitantes (+9,7%), el turismo nacional ha protagonizado el cambio de tendencia más significativo. Con 140.369 viajeros, este segmento registró un aumento del 16,9% respecto a diciembre de 2024. Este comportamiento sugiere una recuperación del pulso viajero de los españoles hacia nuestra provincia en temporada de invierno.
Sin embargo, este «sprint» final de diciembre no logra revertir totalmente la inercia de un año débil para el turismo nacional. Al observar el acumulado de 2025, el contraste se hace evidente: mientras el mercado internacional creció un 2,8%, superando los 4,1 millones de viajeros y actuando como el gran estabilizador del sector, el mercado nacional sufrió un descenso estructural del 6%. Esta asimetría ha provocado que el volumen global de viajeros del año, 6,3 millones, cierre con una leve corrección del -0,4% respecto a 2024. Se consolida así un cambio de paradigma post-pandemia donde el turismo foráneo no solo lidera en volumen, sino que desestacionaliza la actividad, dominando las llegadas en todos los meses del año.
Desde la perspectiva empresarial, la industria hotelera malagueña ha demostrado una solidez que va más allá de la coyuntura de la demanda. Lejos de replegarse, la oferta se ha expandido. El año culmina con 521 establecimientos operativos y una plantilla que ha crecido hasta los 11.653 afiliados en diciembre, una señal inequívoca de confianza en el medio plazo. No obstante, este despliegue de capacidad ha tenido un reflejo moderado en los márgenes unitarios: el ingreso por habitación disponible (RevPAR) se situó en diciembre en 62,05 euros, ligeramente por debajo del año anterior, evidenciando que el sector ha priorizado la ocupación, que repuntó al 43,91%, para sostener la actividad en un entorno de estabilización de precios.
En definitiva, Málaga cierra 2025 demostrando una notable resistencia. El destino ha logrado mantener sus volúmenes casi intactos gracias a la sustitución de mercados, compensando la debilidad interna con fortaleza exterior, y culminando el año con una señal positiva de recuperación en el consumo nacional que invita a un optimismo cauteloso para el inicio de 2026.


