
La provincia registra 731.941 afiliaciones a la Seguridad Social, marcando el primer ascenso de la ocupación en 2026. La entrada en vigor de la nueva clasificación sectorial (CNAE) revela un tejido productivo donde la tecnología y los cuidados ganan terreno al modelo tradicional.
⇒⇒⇒Acceso a Informe de Síntesis actualizado «Claves Provinciales» (archivo pdf)
El mercado laboral de la provincia de Málaga ha recuperado en febrero la senda del crecimiento tras el habitual ajuste de inicio de año. Según los últimos datos de la Seguridad Social y el SEPE, la provincia cierra el mes con 731.941 cotizantes, lo que supone un incremento mensual de 4.180 personas (+0,6%). En términos interanuales, la pujanza malagueña se consolida con un avance del 3,3% respecto a febrero de 2025, sumando 23.257 nuevos activos en los últimos doce meses.
Los autónomos, con 140.303 efectivos, representan el 19,2% del total de ocupados, consolidándose como el estrato más estable frente a la variabilidad del mercado.
Aunque el Comercio (115.416 afiliados) y la Hostelería (90.037) se mantienen como los pilares indiscutibles, los nuevos datos subrayan una diversificación estratégica. Sectores como las Actividades Sanitarias y Servicios Sociales, con 68.249 efectivos, ya superan en volumen a la Construcción (63.376). Asimismo, la economía del conocimiento muestra su musculatura: el bloque de Telecomunicaciones y Programación alcanza las 21.001 afiliaciones, sobrepasando a sectores tradicionalmente potentes como el inmobiliario o el financiero.
En paralelo, el paro registrado ha experimentado un descenso de 495 personas (-0,45%), situando el total de desempleados en la provincia en 110.430. La comparativa interanual es aún más favorable, con una reducción del 8,8% (10.665 parados menos que hace un año).
Pese a la tendencia positiva, el análisis de coyuntura detecta desequilibrios que persisten: Feminización del desempleo, el paro femenino representa el 60,4% del total, una brecha que se mantiene estructural desde 2012. Además, el 58,2% de las personas sin empleo en Málaga superan los 45 años, evidenciando la dificultad de reinserción de los perfiles sénior.
En resumen, la provincia de Málaga encara 2026 con una inercia de crecimiento sólida, apoyada en un sector servicios que se sofistica y una economía del cuidado que gana peso estructural.


