
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en enero de 2025 se formalizaron en la provincia 1.606 hipotecas sobre viviendas, lo que representa un incremento interanual del 2%. Aunque el importe medio retrocedió un 1% respecto a enero de 2024, situándose en 193.626 euros, el volumen total hipotecado creció un 0,9%, reforzando la tendencia expansiva del crédito inmobiliario. A lo largo de 2024, se contabilizaron 20.070 hipotecas, un 2,2% más que el año anterior, con un importe medio de 196.454 euros, un 10,3% por encima de la cifra de 2023. Estos datos apuntan a un mercado con mayor capacidad de financiación y con una orientación progresiva hacia inmuebles de mayor valor.
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La correlación entre compraventa e hipoteca también experimenta cambios significativos. En enero de 2025, el 51,4% de las operaciones estuvieron respaldadas por financiación hipotecaria, frente al 49% del mismo mes del año anterior. Esta proporción, aunque inferior al promedio anual de 2024 (56,6%), revela un ligero repunte en la dependencia del crédito, en un contexto de evolución dispar de precios y condiciones de acceso al financiamiento.
Por otra parte, el peso de la demanda internacional continúa siendo un rasgo estructural del mercado malagueño. Durante el cuarto trimestre de 2024, los compradores extranjeros no residentes representaron el 28,2% de las transacciones, muy por encima del promedio nacional, situado en el 7,1%. Aunque esta proporción supone un leve descenso respecto al trimestre anterior (29%), mantiene una senda ascendente si se compara con el mismo periodo de 2023 (26,9%). Málaga se sitúa así como la segunda provincia española con mayor volumen de operaciones por parte de extranjeros no residentes, solo superada por Alicante.
Esta demanda foránea, fundamentalmente orientada a la segunda residencia o a la inversión, ha contribuido a sostener la actividad inmobiliaria local, especialmente en el segmento de vivienda nueva. De hecho, las transacciones de obra nueva aumentaron un 29,5% en enero, en contraposición con el retroceso del 14,2% registrado en la vivienda usada.
En conjunto, los datos confirman que Málaga mantiene una posición de fortaleza relativa dentro del mercado inmobiliario español, sostenida por un sistema financiero activo, una demanda internacional robusta y una oferta de vivienda nueva en expansión. Esta dinámica, sin embargo, obliga a un seguimiento estrecho de los factores macroeconómicos y del equilibrio entre demanda local y presión externa, clave para la sostenibilidad del modelo inmobiliario provincial.